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Marco Regulatorio de los Agroquímicos

Regulación sanitaria de agroquímicos y plaguicidas en México

Regulación sanitaria de agroquímicos y plaguicidas en México

¿Sabes qué son y cómo se regulan?

Todos los días consumimos frutas, verduras y granos sin pensar en su origen. Pero lo que llega a la mesa del mexicano no solo depende de trabajo del campo. Detrás de cada cultivo, existe una red de prácticas agrícolas, controles sanitarios y regulaciones que buscan seguridad para el consumo de estos insumos.

¿Qué es un agroquímico?

Un agroquímico es cualquier sustancia de tipo inorgánico y orgánico utilizado en actividades agrícolas para favorecer y mejorar el desarrollo de los cultivos e incrementar su producción. Estos se dividen en Plaguicidas y Nutrientes Vegetales.

En el campo, los productores utilizan plaguicidas, fertilizantes o nutrientes vegetales para proteger los cultivos de plagas, enfermedades y condiciones adversas. En México, estos productos están sujetos a un marco regulatorio que busca equilibrar la productividad agrícola y la protección del consumidor y del agricultor. Evaluando aspectos como:

Factores dentro del Marco Regulatorio

Los factores que influyen en los marcos regulatorios nacionales de los agroquímicos son: la cultura, la política, la economía, incluidos los aspectos comerciales, sanitarios o de seguridad alimentaria.

La jerarquía legal del marco regulatorio en México se describe de la siguiente manera:

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es la fuente absoluta de la ley en el país, en el artículo 4, establece los derechos a la protección de la salud y a un ambiente adecuado para lograr el desarrollo y bienestar de la población. En principio, las leyes federales distribuyen las facultades a través de los niveles federal, estatal y local, donde establecen políticas federales.

Por último, las normas oficiales mexicanas, conocidas como NOMS, son regulaciones técnicas de vinculación legal.

Las tres leyes generales o federales constituyen las más importantes para el marco de la gestión de plaguicidas en México son:

La LGS se enfoca en los efectos en la salud humana del uso de plaguicidas y define las responsabilidades para la Secretaría de Salud (SALUD).

La LGE principalmente regula los impactos sobre la contaminación del suelo y el agua debido a los plaguicidas y define las responsabilidades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

La LFSV regula el impacto de los plaguicidas en la vegetación y define las responsabilidades de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).

Regulación Subordinada y Normas Oficiales Mexicanas (NOM)

La regulación subordinada clave es el Reglamento en Materia de Registros, Autorizaciones de Importación y Exportación y Certificados de Exportación de Plaguicidas, Nutrientes Vegetales y Sustancias y Materiales Tóxicos o Peligrosos del 2004 en el tema de Registros Sanitarios, Permisos y Autorizaciones de Importación y Exportación de plaguicidas, nutrientes y químicos y materiales tóxicos o peligrosos (PLAFEST).  Misma que se reformó por última vez en 2014.

México ha adoptado Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para abordar ciertos aspectos técnicos del manejo de plaguicidas. En la actualidad existen más de veinte NOM que abordan los plaguicidas. Por ejemplo, siete NOM están relacionadas con la evaluación de datos, nueve con aspectos de procedimientos de registro y cuatro con etiquetado y acondicionamiento.

Autoridades Competentes en la Gestión de Plaguicidas

En la práctica, las mismas autoridades, responsables de la Salud, el Medio ambiente y la Agricultura son las encargadas de la gestión de los plaguicidas en México actualmente. Incluyen a la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), un órgano desconcentrado bajo la Secretaría de Salud y establecido en 2003, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), un órgano descentralizado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER). El registro, la producción, la importación, la exportación y el uso de plaguicidas es otorgado de manera conjunta por la COFEPRIS, la SEMARNAT y la SENASICA.

Autoridades e instrumentos legales involucrados en el registro de plaguicidas en México.

Conclusiones

En otras palabras, cada jitomate, manzana o lechuga que llega a la mesa no solo es resultado del trabajo agrícola, sino también de un sistema de vigilancia que busca proteger nuestra salud. Entender este proceso permite valorar la importancia del cumplimiento regulatorio y tomar decisiones más informadas como consumidores. Porque al final, la seguridad de los alimentos no empieza en la cocina, sino mucho antes: en el campo y en las reglas que rigen cómo se producen.

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